A nuestros hermanos y hermanas de la Diócesis de Pinar del Río:
Seguramente, usted se hace preguntas sobre la ayuda humanitaria que está llegando a nuestro país, procedente de Estados Unidos.
¿En qué consiste una Ayuda Humanitaria? Es la asistencia que se entrega a personas en situación de crisis extrema (desastres naturales, conflictos armados, epidemias o crisis complejas) con el único objetivo de salvar vidas, aminorar el sufrimiento y proteger la dignidad humana. Es un alivio de emergencia para quienes están en una situación límite. Se sustenta en los siguientes principios:
- Humanidad: Se asiste por el solo hecho de que una persona está en peligro, sin distinción.
- Imparcialidad: Se ayuda según la necesidad, no según la nacionalidad, religión, raza o posición política.
- Neutralidad: No se toma parte en hostilidades ni en controversias políticas.
- Independencia: La decisión de entregar la ayuda se basa únicamente en la necesidad, sin presiones externas.
Para la ayuda a Cuba, el gobierno de Estados Unidos ha destinado un fondo de asistencia humanitaria por un total de 100 millones de dólares, invertidos en todo el proceso de aseguramiento logístico y no solo en los productos que llegan a manos de los beneficiarios. De esta cifra, 60 millones serán canalizados a través de Cáritas Cuba, institución de la Iglesia católica, con el respaldo logístico de la organización Catholic Relief Service (CRS). El resto de los fondos será gestionado por otras organizaciones.
¿Por qué se activa esta Ayuda Humanitaria y a quiénes prioriza?
Esta ayuda se ha aprobado sobre las bases de la inseguridad alimentaria y las dificultades para el acceso al agua, que afectan a la mayor parte de la población cubana. Se priorizan los siguientes casos:
- Ancianos que viven solos.
- Mujeres embarazadas o en periodo de lactancia con riesgos identificados.
- Niños menores de cinco años en situaciones de riesgo.
- Personas con discapacidad o encamadas que no pueden valerse por sí mismas.
Cada módulo de asistencia ha sido diseñado para atender las carencias más inmediatas de los hogares beneficiarios. Incluye una caja de productos alimenticios de primera necesidad y una caja de artículos esenciales de aseo personal. El contenido es: 10 libras de arroz, 10 de frijoles, un galón de aceite, 1 libra de azúcar, 1 libra de sal, 3 libras de espaguetis, 6 latas de sardinas y 5 latas de atún. 4 jabones de baño, un detergente en polvo, 2 tubos de pasta dental, 4 cepillos dentales, un frasco con tabletas potabilizadoras de agua, 2 paquetes de almohadillas sanitarias, un cubo plástico con tapa, un recipiente de 20 litros para almacenar agua y una lámpara recargable.
Este apoyo no debe confundirse con otros módulos de ayuda que, paralelamente Cáritas continúa entregando a otros beneficiaros de sus programas de acompañamiento y promoción humana y que no guardan relación con la ayuda humanitaria proveniente de Estados Unidos.
¿Por qué no todos son beneficiados?
La ayuda humanitaria no es un programa de asistencia social permanente ni un derecho universal. Se enfoca en quienes están en vulnerabilidad extrema. Los recursos son limitados y se prioriza a quienes más lo necesitan.
Como Iglesia, somos plenamente conscientes de que no podemos llegar a todos, y esa es una realidad que nos duele.
Si usted recibe este apoyo hoy, es porque en este momento las circunstancias lo han colocado en una situación de necesidad prioritaria.
Si, por el contrario, no recibe la ayuda, no significa que no la necesite, sino que hay personas en una condición aún más crítica. Le pedimos comprender que no es por falta de voluntad para ayudarle, sino por las limitaciones objetivas de alcance que enfrentamos.
Apoyar que la ayuda llegue a ellos es también un acto de solidaridad y humanidad.
Juntos demos gracias a Dios y a quienes han dispuesto de estos recursos, por la oportunidad para servir y llegar con ayuda no solo material sino también afectiva, a nuestros hermanos más necesitados.
Con afecto,
+Juan de Dios Hernández Ruiz, S.J.
Obispo de Pinar del Río





Me gusta que esa decisión sea firme y clara por parte de cabritas, que Dios los bendiga mucho en su labor y logren el propósito en nuestro país